francia

 
 
 


 
francia mexico
WebFrancia - Talentum
Mercado energía eléctrica
Economia
Huellas de Francia
Imágenes de Francia
Hecho en México
Traductor en México
Clases de francés en México
Google Apps México

WebFrancia Argentina

WebFrancia Chile
 
 

 


Principal Imagenes de Francia



La pesca marítima en Francia


Situación actual : Hechos clave y cifras
La organización administrativa y profesional
El marco comunitario
La evolución del entorno internacional
Para más información


Como ocurre con la mayor parte de las actividades hoy en día, la pesca marítima no puede examinarse fuera del contexto político, económico y social en el seno del cual se desarrolla. La pesca es también especialmente dependiente de los contextos comunitario e internacional.

Y quizá, más que para cualquier otra actividad, hayamos de considerar, para entender lo que significa la pesca en la actualidad y, sin duda, lo que pueda ser mañana, el gran movimiento económico, social y político del Planeta Tierra en el que se ve inmersa (¡constituido en sus cinco sextas partes por mares !).

situación actual : Hechos clave y cifras La organización administrativa y profesional El marco comunitario La evolución del entorno internacional Para más información


Situación actual : Hechos clave y cifras

Según los últimos datos disponibles (1999), la pesca francesa se sitúa en el vigésimo primero o vigésimo segundo puesto mundial : Francia ocupa el primer puesto de entre los países cuya producción (pesca y cultivos marinos) es inferior al millón de toneladas.

La producción nacional se acerca a las 750.000 toneladas, de las cuales 588.100 toneladas corresponden a la pesca (peces, crustáceos, mariscos, cefalópodos, algas) y 161.000 toneladas a los cultivos marinos (156.000 corresponden a la conchilicultura y 5.000 toneladas a la acuicultura de peces). El valor asciende aproximadamente a 9.000 millones de francos, es decir, el 0,14% del producto interior bruto.

La flota pesquera sumaba, a 31 de diciembre de 1999, 8.314 buques con una capacidad de 182.911 toneladas brutas de arqueo (TJB), esto es, alrededor del 10% del tonelaje comunitario, porcentaje similar al del Reino Unido, por detrás de España e Italia.

La potencia de la flota - estimada a partir de ahora en kilovatios (Kw) en lugar de los caballos (CV) anteriormente empleados- se aproxima a 1,1 millones de Kw, lo que sitúa a Francia en el mismo puesto que el Reino Unido, superados ambos países por España e Italia.

La Zona Económica Exclusiva francesa (ZEE) (1) abarca aproximadamente 11 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales 260.000 corresponden a Francia metropolitana y casi 10,8 millones a los departamentos y territorios de ultramar así como a las colectividades con un estatuto particular (Saint-Pierre-et-Miquelon, Mayotte). La pesca francesa se ejerce en aguas francesas (entre el 25 y el 30% de las capturas), en aguas de países de la Unión Europea (entre el 50 y el 55% de las aportaciones) y en las zonas económicas exclusivas de los terceros países así como en aguas internacionales (alrededor del 25% de las capturas).

En Francia, las empresas pesqueras suelen ser PYMES de carácter familiar, o incluso empresarios individuales, y por cuanto respecta a la pesca artesanal, frecuentemente carecían de una figura jurídica concreta. Afirmando el carácter comercial de la actividad pesquera y creando la figura de la sociedad de pesca artesanal, la ley de orientación de 18 de noviembre de 1997 sobre pesca marítima y cultivos marinos ha proporcionado a dichas empresas un marco jurídico claro.

Se distinguen tradicionalmente :

La pesca industrial : Es la pesca realizada por unidades que generalmente sobrepasan los 25 metros de longitud, pertenecientes a sociedades de capitales en las que no participa el patrón. Esta noción de pesca industrial no debe confundirse con la pesca "minotière", que se dedica a capturar grandes cantidades de algunas especies de peces a fin de transformarlos para la alimentación animal. No hay este tipo de pesca en Francia ; la pesca artesanal, realizada por navíos de menos de 25 metros generalmente, que pertenecen al patrón del barco.

La pesca industrial y la artesanal comparten una característica común : la escasez de fondos propios. Paralelamente, los precios de los buques son muy elevados debido a su tamaño (grandes, por exigencias del alejamiento de los caladeros) y al nivel de sofisticación tecnológica (requerida por razones de explotación). La pesca presenta la paradoja de ser una producción primaria, de elevada intensidad capitalística y de alta tecnología.

En la Francia metropolitana, este sector emplea a 20.600 marinos-pescadores, de los cuales 16.500 trabajan a tiempo completo. Se estima que dichos puestos de trabajo en el mar generan entre 50.000 y 60.0000 empleos inducidos y cerca de 40.000 empleos indirectos, en la medida en que la pesca constituye, en términos de ordenación del territorio, el nexo de unión de las comunidades urbanas del litoral. En los departamentos y territorios de ultramar, la pesca ocupa a casi 10.000 personas que producen oficialmente cerca de 100.000 toneladas.

Todos los marinos-pescadores perciben una remuneración en función de las capturas, tanto en la pesca industrial como en la pesca artesanal : la diferencia estriba en que los primeros gozan de un salario mínimo garantizado mientras que, en el caso de los últimos, su remuneración depende exclusivamente del resultado de la expedición marítima.

La formación

A pesar de los esfuerzos desplegados, se acusa hoy en día una ausencia de marinos-pescadores cualificados. Sin embargo, la formación se limita a la actividad haliéutica. Por otra parte, dicha formación resulta obligatoria, en la medida en que el acceso a la profesión está sujeto a la adquisición de una formación particular. Los estudios alternan la formación teórica, realizada en tierra, con la formación práctica, a bordo de los buques.

El consumo de productos del mar se reparte entre el consumo directo de los hogares, en casa o en restauración colectiva,_ y el consumo indirecto de las empresas que compran dichos productos para transformarlos.

El consumo directo, que se elevaba a 12-15 kilos per capita en 1970, se acerca en la actualidad a los 26 kilos de peso equivalente entero, lo que supone un crecimiento de más del 90% en veinte años.

Tres son sus características principales :

experimenta, de un tiempo a esta parte, una influencia de la moda, debido a la importancia concedida a la dietética y al culto del cuerpo ; está sometida a una gran elasticidad de la demanda, que se conjuga con un efecto de umbral (de precios) ; experimenta el efecto del crecimiento continuado del papel que desempeñan las grandes y medianas superficies comerciales (GMS), responsables del 55 al 60% de las compras de productos del mar. Orientadas inicialmente hacia los productos congelados, las GMS dan preferencia en la actualidad al pescado fresco, los productos listos para calentar y los productos PAC (listo para cocinar).

El consumo indirecto es realizado por los transformadores. La industria conservera se abastece principalmente de productos franceses, en tanto que la industria de los congelados recurre en mayor medida a las importaciones, debido a la escasez de la oferta nacional de aquellos productos que le interesan. Tanto las conserveras como las empresas de productos congelados fabrican productos básicos, cuya producción se encuentra cada vez más localizada fuera de Francia, mientras que la producción metropolitana se orienta hacia productos de mayor valor añadido (conservas o platos precocinados).

Un déficit comercial

El crecimiento del consumo directo y las necesidades de abastecimiento tienden a acrecentar el déficit de la balanza comercial. Con sus 13.300 millones de francos de déficit, los productos del mar ostentan el privilegio, poco envidiable, de constituir la partida más negativa de la balanza del comercio exterior. Cuatro productos : el salmón, las gambas, el atún y el bacalao fresco son responsables de prácticamente la mitad del déficit haliéutico de la balanza comercial.


La organización administrativa y profesional

Todas las actividades pesqueras, por muy diversificadas que estén, se encuentran representadas en una organización interprofesional original, nacida de la crisis económica de los años 30 y estructurada por un reglamento de 14 de agosto de 1945.

Los organismos profesionales

Profundamente modificada por la ley de 2 de mayo de 1991, la organización interprofesional está formada por un Comité nacional de la pesca marítima y de los cultivos marinos, por trece comités regionales y 39 comités locales repartidos en el conjunto del litoral francés.

La adhesión es obligatoria. Productores (armadores y tripulación), comerciantes (marisqueros y pescaderos), transformadores (conservas, congelación, salazón y ahumado) se encuentran representados por familias profesionales (organizaciones sindicales, cooperación marítima, organizaciones de productores).

La financiación descansa principalmente sobre las tasas parafiscales pagadas por los productores y por las empresas que realizan la primera compra de los productos del mar. La organización se nutre también cotizaciones y de contraprestaciones por servicios prestados.

Los servicios del Estado son los encargados del control financiero de estas instituciones.

Las organizaciones de productores (OP) se constituyen por iniciativa de los profesionales del sector de la pesca y de la acuicultura, con el fin de adoptar las medidas necesarias para garantizar el ejercicio racional de la pesca y la mejora de las condiciones de venta de sus productos, de acuerdo con la regulación comunitaria. Desempeñan un papel importante en la gestión de los recursos y en la regulación del mercado.

En el sector de la pesca marítima existen 25 OP distribuidas en el seno de dos federaciones nacionales.

Los servicios y establecimientos que dependen del Estado

Bajo la tutela del Ministro de Agricultura y Pesca, la Dirección de la pesca marítima y de la acuicultura (DPMA) se encarga del fomento económico, de la regulación, del seguimiento de los sectores de la pesca marítima y de la acuicultura (marina y de agua dulce) y de la transformación de los productos del mar. Encargada de la definición de las orientaciones generales de la política de la pesca marítima y de la acuicultura, tanto a nivel nacional como europeo (en el marco de la política común de la pesca) o internacional, la DPMA lleva a la práctica la regulación de las actividades y las acciones de apoyo al sector.

En particular, ejerce la tutela de la organización interprofesional de la pesca marítima, del Instituto nacional interprofesional de los productos del mar y de la acuicultura (OFIMER) y del Instituto francés de investigación para la explotación del mar (IFREMER).

El OFIMER es un instituto de intervención en el sector de los productos del mar y de la acuicultura. En este sentido, su misión consiste en promover la eficacia económica de la rama de actividad, la mejora del conocimiento y del funcionamiento del mercado y la aplicación de las medidas comunitarias. Su papel consiste en impulsar y acompañar las gestiones de los profesionales orientadas a la revalorización de la producción francesa. Además de la producción y de la primera venta, las acciones del OFIMER abarcan la transformación, el transporte y la distribución, integrando así al conjunto de los operadores del sector de productos pesqueros y de la acuicultura.

Organismo público de carácter industrial y comercial, el IFREMER se halla bajo la tutela compartida de los Ministros encargados de la Investigación, de la Pesca, de Transporte y de Medio Ambiente. Constituye un instrumento fundamental para la concepción y la aplicación de la política de la pesca marítima y de la acuicultura, labores éstas que representan el 40% de su actividad. Instituto de investigación finalizada, sus trabajos se inscriben en el marco de una gestión racional de los recursos haliéuticos y medioambientales. También está encargado de misiones de servicio público, tales como el apoyo técnico a la administración, la provisión de opiniones o también la participación en acciones de vigilancia de la calidad del medio.

Los servicios de asuntos marítimos están organizados a nivel regional y de departamentos. Su responsabilidad se extiende al seguimiento, la regulación y el desarrollo económico de las actividades pesqueras y los cultivos marinos así como la administración y la gestión de los buques de pesca, de comercio, de recreo y de la navegación marítima, y la de los marinos profesionales embarcados en dichos buques. También desarrollan un papel de vigilancia y de salvamento en el mar.


El marco comunitario

El artículo 39 del Tratado de Roma firmado en 1957 preveía la aplicación del mercado común a la pesca, así como a la agricultura. Desde ese momento, la pesca estaba destinada a convertirse en el objeto de una "política común", cuya puesta en marcha se remonta a 1970, fecha de las primeras decisiones del Consejo de Ministros relativas al acceso a las zonas de pesca, a los mercados así como a las medidas de acompañamiento estructural. Pero no es hasta 1983, tras muchas peripecias y avatares, cuando la Comunidad Europea consigue instalar una auténtica "Europa Azul" en el campo de la pesca. Dicha política común de la pesca (PCP) integra un determinado número de aspectos :

La conservación y la gestión de los recursos. Se materializan en la creación de cuotas de capturas, de volúmenes autorizados, de esfuerzos de pesca, de licencias, de permisos especiales de pesca y de múltiples medidas de tipo técnico (redes, tamaño de las capturas).

La política estructural

Su objetivo consiste en la adecuación final de los recursos disponibles y las flotas existentes. Con esta finalidad, la flota pesquera francesa ha visto reducido su tamaño de manera considerable desde 1988, como consecuencia de la aplicación de distintos programas de orientación plurianual (POP), de los sucesivos planes de retiros de flota y de una férrea fijación de contingentes para los nuevos permisos de explotación (PME). A los fondos estructurales comunitarios clásicos (FEDER, FEOGA, FSE), hay que añadir el instrumento financiero de orientación de la pesca (IFOP). Siguiendo la misma filosofía que el resto de políticas relacionadas con la pesca, la política estructural reserva un lugar específico a los departamentos de ultramar en el seno de las regiones ultraperiféricas de la Unión.

La Organización Común de los Mercados (OCM)

Creada en 1970, la OCM-Pesca ha evolucionado con el paso del tiempo. En la actualidad, los objetivos de esta organización, reformada a finales de 1999, consisten en la organización racional del mercado y la revalorización de los productos comunitarios, la contribución a una gestión sostenible de los recursos y el refuerzo de la competitividad del sector de la transformación comunitario. Los principales instrumentos a su servicio son la información a los consumidores, la estructuración de la profesión a través de organizaciones de productores o interprofesionales reconocidas y el régimen de intervención en el mercado.

La política exterior

Aparece en dos campos diferenciados cuando no diferentes : los acuerdos de pesca y la política comercial. Los acuerdos de pesca con terceros países : Son básicos para el empleo directo e indirecto en la Unión y proporcionan cerca del 25% de la producción total comunitaria. Es la Unión Europea quien posee la competencia exclusiva para negociar los acuerdos que relacionan a Francia con más de 25 Estados.

La política comercial : Específica de la pesca, se caracteriza por la consolidación en el GATT de los derechos aduaneros de los productos del mar. La preferencia comunitaria (nunca expresada oficialmente desde la conferencia de Stresa) se desdibuja cada día más si tenemos en cuenta que el 70% de las importaciones de productos del mar están exentas, total o parcialmente, de la tarifa aduanera común (TDC).

A pesar que las importaciones de productos del mar son necesarias para abastecer el mercado comunitario, deficitario en una cuantía próxima al 50%, la pesca comunitaria ha sufrido a veces duramente las consecuencias de las políticas comerciales generales ligadas al Espacio Económico Europeo (EEE), a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a la liberalización generalizada del comercio mundial.


La evolución del entorno internacional

Una parte importante de las actividades haliéuticas sólo puede ejercerse en un contexto internacional : pesca de algunas naciones en las zonas pesqueras de otros países, y a veces, reciprocidad de las explotaciones ; pesca desplegada en aguas internacionales, fuera de los límites nacionales... Desde 1975 hasta 1995, las condiciones geopolíticas, biológicas, económicas y sociales de la pesca han conocido profundas transformaciones. Una serie de conferencias y de acuerdos internacionales han destacado sus principales etapas.

La IV Conferencia del Derecho del mar (1974-1982) proclama los mares y los océanos "patrimonio común de la humanidad" y crea la Zona Económica Exclusiva de 200 millas marinas que constituye una modificación importante del concepto de "mar libre". Se adopta una Convención del derecho del mar en Montego Bay (1982).

En la misma época, se manifiesta una presión ecologista tenaz, y que con frecuencia da sus frutos, en todas las conferencias internacionales donde se evocan los problemas haliéuticos. Trata de influir en las decisiones y reglamentaciones (derechos compensatorios del medio ambiente, etiquetas ecológicas). Apoyados por Francia, verán la luz del día nuevos conceptos que apelan a prácticas más atentas a la preservación de los recursos naturales.

La conferencia de Cancún (junio de 1992) adopta el principio de la "pesca responsable", que engloba la utilización de los recursos haliéuticos respetando el medio ambiente y el recurso a métodos de pesca y acuicultura sin efectos nocivos sobre los ecosistemas, los recursos y su calidad.

La conferencia de Río de Janeiro (julio de 1992), o "Cumbre de la Tierra", pone de relieve el concepto de "desarrollo (y por tanto también de utilización) sostenible" de los recursos naturales, entre los cuales se encuentran los de la pesca.

El consenso de Roma (FAO) y la conferencia de Kyoto, añaden a los principios de pesca responsable y de desarrollo sostenible, el concepto de participación de la pesca en la "seguridad alimenticia mundial".

El "acuerdo Bandera" y el código de conducta (FAO) definen la organización y las reglas para una pesca responsable y sostenible, en el marco de un saneamiento del comportamiento de los Estados y de los protagonistas del sector haliéutico.

La conferencia de la ONU sobre poblaciones transzonales y especies altamente migratorias (1993-1995) adopta nuevas medidas dirigidas a mejorar la conservación y la gestión de los recursos del mar (fortalecimiento de los controles...).

Aparece también un hecho nuevo : la aparición de asociaciones de pescadores artesanos, en particular, en los países en desarrollo del Sur. Comienzan a estructurarse en redes y cuestionan el traspaso de flotas industriales hacia el Sur así como el desarrollo de una acuicultura industrial, en especial, para las gambas.

Si el respeto de estos principios de la pesca sostenible y responsable, compartidos hoy en día por la gran mayoría de los Estados y las organizaciones no gubernamentales (ONG), incumbe al Estado ribereño en la zona de las 200 millas bajo jurisdicción nacional, en alta mar, más allá de las 200 millas, corresponde al Estado al que pertenece la bandera hacer que los buques de su nacionalidad las respeten. Pero, para mejorar la eficacia del dispositivo de vigilancia y de control de la pesca ilegal o no declarada, una red cada vez más estrecha de organizaciones regionales de pesca cubre los diferentes océanos.

Es precisamente en este nuevo contexto internacional, construido en veinte años, en el que han de ejercerse la pesca actual y la pesca de mañana.


Para más información :

Página web del ministerio de Agricultura y Pesca

Página web del Comité nacional de la pesca marítima y de los cultivos marinos

(1) La ZEE es la zona marítima que se sitúa a lo largo de las costas y que puede alcanzar las 200 millas náuticas (370 kilómetros), sobre la cual el Estado ribereño ejerce derechos soberanos sobre los recursos vivos del mar.

*Alain Parrès, miembro de la Academia de la Marina, es el Presidente del Comité nacional de la pesca marítima y de los cultivos marinos.

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad exclusiva de su autor.

Droits réservés

mexico francia
francia mexico
 

 

Business Translation: Agencia de traducción
 Traducción español, francés, inglés en internet